Hola queridos lectores. Os he echado de menos.

Soy Belén. Espero que no me hayáis olvidado. He aprovechado que se acercan unas fiestas tan sisnificativas para todos y que estoy de baja por mi operación para dedecaros unas palabras.
Como ya sabréis, fui intervenida quirurgicamente (amos qué dominio del lenguaje tengo, luego dirán que una es inculta) hace como dos semanas.
A lo mejor a algunos esto os pilla de improviso, pero no es mi culpa si no estáis en la actualidad ni sabéis lo que le pasa a vuestra diva. Os pegaría un sartenazo de los buenos, pero tengo las cocretas aquí a fuego lento que a mi Andrea le suenan las tripas más que el maldito timbre de voz de Karmele todos los días en el plató. Como veis, soy una mujer de hoy que no necesita nada de nadie, AUTOSUFIECIENTE y que no se escaquea de sus responsebilidades de madre solo por haber salido de una operación triple (tocha, bolsas de los ojos y arruguitas de alrededor de los labios).

El viernes pasado fue el señor doctor que me operó a Sálvame y gracias a una realidad vertual desas mostró los resultados de mi invertención.
Estoy deseando que me veáis, aunque penséis que ya no podía estar más estupenda. Pero es que una ya tiene una edad, y bueno, aunque vosotros me veáis así, divina de la muerte, he de reconocer que ya tenía algunos signos de la edad. Mi vida no ha sido fácil, y vosotros lo sabéis. Pero bueno, no voy a ponerme ahora con sentemientalismos, que no pega.
Un beso a todos, espero que me dejéis comentarios con amor.
xOxO
SanBlas Girl